About

Introduction

Acerca de La Comarca

Dimensionar un territorio humano que Comparte, no es potestad de antropólogos. Percatar por el olfato y el oído las características posibles que unen a los seres humanos esa es una tarea para escritores, lectores y sobre todo observadores de una realidad social que no es ajena, que no resbala, que es pegajosa, que es verde, marrón y turquesa, musical y lloriqueante, abrazable y cariñosa, renegada y triste, dulce y lejana, soñadora y posible, analista y de brocha a tapial, nada discreta, nada callada, zapateadora incansable arriba de los hormigueros.

 

Así es la gente de la comarca. Tiene el hedor de América de Kusch, los cercos de Scorza en su Redoble por Rancas, la voz del pasajero del subte, la mirada de doña Catalina reflexionando, las nuevas voces y las nuevas marchas,  nuevos ejércitos verdes, asamblearias y movilizadas. Vienen de la Comarca también esos estudiosos referentes de la salud, esas vanguardistas estudiosas del arte, la filosofía, la literatura. Caminan la comarca señoras porfiadas, como la Insistencia, esa fiel compañera de los pueblos que no duerme la siesta, agarra la canasta y sale a diario a su territorio hostil pero franqueable. De la Comarca también es el paisaje, que coincide con las historia de las personas y de los pueblos cercanos. El color de ese paisaje es siempre parecido al del hombre y la mujer que lo habitan. De la Comarca también llegan las palabras buenas que se han dicho y las que andan por allí y por acá, buscando ser oídas, y las otras, las que rebotan ruidosas y obturan la luz de los derechos humanos y sociales. Siempre es tiempo de decir y hacer, y en este caminito de noche andan los tucu tucus con sus luces intermitentes, persistiendo en sus lumbres, poniendo letras en los renglones blancos, dibujos en las hojas pálidas y voz en los presuntos silencios. Nació una editorial: De la Comarca. Festejemos señoras y señores, golcito pa las letras y letristas.

Deslizar arriba